Ya pudimos apreciar cómo los seres vivos del ecosistema están estrechamente relacionados entre sí y cómo esas relaciones coinciden en la mayoria de los casos con la búsqueda del alimento. Esta relación trófica entre varias especies constituyen la llamada cadena alimentaria o trófica.

  El primer eslabón de esta cadena lo forman los vegétale, que toman energía de la luz solar y mediante un proceso denominado fotosíntesis la transforma en energía química. De este modo, las substancias inorgánicas como el agua, el dióxido de carbono y las sales minerales se convierten en materia orgánica: proteínas, grasas y azucares. Estas últimas se almacenan en hojas, tallos y frutos. Las plantas, por lo tanto, son organismos productores.

  El segundo eslabón lo constituyen los consumidores primarios (fitófagos), es decir, aquellos que se alimentan de las plantas aprovechando la energía química que las mismas poseen . Los consumidores primarios pasan a ser el alimento de los consumidores secundarios ( depredadores), y éstos, a su vez, de los consumidores terciarios ( superdepredadores).

  En cualquier lugar de la cadena intervienen los animales necrófagos ( que se alimentan de la materia muerta) y los descomponedores, nombre que reciben los hongos y las bacterias que se alimentan con los restos de materia orgánica ( excremento, convirtiéndolos en materia inorgánica que es nuevamente utilizada por las plantas. Como podemos apreciar, éste es un proceso cíclico, en el cual toda la materia orgánica vuelve a convertirse en materia inorgánica que será nuevamente utilizada por las plantas. Esto significa que los nutrientes (carbono, oxígeno, potasio magnesio,  nitrógeno, asufre, fósforo, etc.) se reciclan constantemente y que su cantidad es limitada.foto3.jpg (49784 bytes)

   Un ejemplo de cadena alimentaria podría ser el siguiente: los pastos de la sabana africana, que crecen gracias a la energía que brinda el Sol, constituyen el alimento del ñu, que es a su vez presa del león, animal que al morir será devorado por los buitres o su cuerpo descompuesto por la acción de bacterias y hongos. Sin embargo, esta relación lineal es incompleta porque entre otros cuestionamientos, los pastos no sólo alimentan al ñu sino a todos los animales herbívoros de la sabana y porque el león, aunque es el más importante depredador del ñu, no es el único que se alimenta de él. Más aún, el cadáver del león puede ser devorado por carroñeros como el buitre pero también por otro necrófago como la hiena, que incluso puede alimentarse del ñu matándolo o no:    Esta idea de diversas cadenas sumamente interrelacionadas es una figura más cercana a la realidad y recibe el nombre de red trófica.